jueves, 28 de agosto de 2014

Cierre por Traslado...

Después de mucho meditarlo, he decidido cerrar este blog. Si bien no es un cierre en sí: más bien un traslado. Muchos de los que seguís este blog conocéis que tengo otro, El Ojo en el Cielo, que estaba dedicado a la observación de estrellas variables. Mantener dos blogs no me parecía demasiado atractivo, de modo que he decidio unirlos y ampliar los campos y los contenidos.

De esta forma, casi todas las entradas de La Ciudad y las Estrellas pasarán, paulatinamente a El Ojo en el Cielo por riguroso orden cronológico. De hecho algunas ya están pasando. Las entradas publicadas correspondientes al cielo mensual quedarán en La Ciudad y las Estrellas y se irán añadiendo a El Ojo en el Cielo a partir del próximo mes de octubre.

Por otra parte, he decidido no centrarme exclusivamente en la observación urbana y ampliarla a lugares donde el cielo es más oscuro también. Aunque lo que sí voy a mantener vigente es la temática centrada en lo que puede observarse usando instrumentos modestos y qué puede observar el aficionado que ahora comienza a sentirse atraído por la Astronomía.

Espero que todos estos cambios sirvan para el mayor disfrute de todos nosotros. Desde luego haré lo posible para conseguirlo. Gracias a todos.


lunes, 31 de marzo de 2014

El Cielo de Abril

EL CIELO DE PRIMAVERA

Una vez comenzada la primavera, las constelaciones invernales van poniéndose sobre el horizonte oeste y las veraniegas van apareciendo por el este. Andamos en un punto medio entre dos exposiciones preciosas del cielo. La primavera es una época irregular desde el punto de vista meteorológico, con lo cual el desarrollo de programas de observación prolongados pueden verse afectados por este motivo. También el cielo de primavera se caracteriza por mostrar un número pequeño de estrellas brillantes y por tanto un aspecto algo "apagado" cuando se observa desde las ciudades. De cualquier forma, contiene bastantes secretos y las constelaciones de Leo y de Virgo incluyen muchas galaxias para ser observadas, eso sí, con un instrumental mediano y alejado de la constelación lumínica propia de las ciudades.

EL CIELO EN ABRIL

Los mapas expuestos están realizados con el programa gratuito Stellarium y se conforman hacia mediados del mes a las diez de la noche hora peninsular española. Es decir a las 20h Tiempo Universal. Siguiendo como otros meses los mapas ofrecidos cortesía de la revista Sky & Telescope, aquí tendremos que imprimir la página número 5. Como quiera que el cometido del blog se centra en la observación desde núcleos contaminados, la Vía Láctea no se incluye en los mapas.

En el Norte

Aspecto del cielo en el horizonte Norte a mediados de abril

Comencemos con la posición de las guardas de la Osa Menor. Las dos estrellas más brillantes del carro siguen ascendiendo en el cielo situándose a la misma altura que la Estrella Polar. Las podemos encontrar hacia el este de ella. Al oeste de la Osa Menor nos encontramos con la constelación de Casiopea, la cual toma una configuración como la de la letra "E". Cefeo ocupa el lugar más bajo sobre el horizonte junto con la cabeza del Dragón, el trapecio que apenas se levanta del horizonte pero que llegará a gran altura en los próximos meses. 

Observemos como la invernal constelación Auriga con su estrella Capella destaca en la zona noroeste del cielo a poca altura sobre el horizonte. No es mal momento para intentar observar algunos cúmulos abiertos que ofrece como el trío compuesto por M36, M37 y M38 al que le dedicaremos su espacio.

Por su parte en la zona noreste alcanza exhuberante la constelación de la Osa Mayor, con toda su amplitud. Ésta constelación también nos dará una idea de como es de oscuro el cielo desde el que observamos en nuestras ciudades. Normalmente, una vez que hemos adaptado nuestros ojos a la oscuridad, deberíamos observar el carro entero pues la más débil, la Delta, (la inferior izquierda del trapecio) es de magnitud 3.4. 


En el Este

Aspecto del horizonte este a mediados del mes de abril

Lo más llamativo que nos vamos a encontrar en esta parte del cielo será el dúo compuesto por el planeta Marte con su rojo característico y la estrella Spica, la más brillante de la constelación de Virgo, unos grados hacia el sur del planeta. El planeta rojo alcanzará su posición más cercana a nuestra planeta el día 19 de abril, es decir Marte estará en oposición. Hacia la parte del cielo más al este podremos observar una estrella naranja , Arcturus, que empieza a avisarnos de que la constelación del Boyero, con su inevitable forma de cometa de juguete, comenzará a ascender por el cielo. 

En la parte sureste podremos encontrar un pequeño trapecio, normalmente visible desde la ciudad, que forma la constelación de Corvus, El Cuervo y que encierra una llamativa estrella doble de la cual hablaremos durante esta primavera. Si queremos observar más tarde en la noche, apreciaremos como aparecerá Saturno en la constelación de Libra con un color blanquecino muy llamativo.

En el Oeste

Aspecto del cielo oeste en las noches de abril
Si algo destaca en esta parte del cielo es comprobar como las constelaciones invernales nos dicen adios durante este año. Las Pléyades y Tauro rozan el horizonte al igual que la magnífica constelación de Orión que seguirá siendo visible durante todo el mes de abril. Un poco más alto sobre el horizonte aparece aún la constelación de Géminis con el brillante planeta Júpiter inmerso en la constelación.

El Can Mayor ocupa la zona suroeste con la brillante Sirio destacando en ese lugar del cielo y un poco más arriba el Can Menor con su brillante estrella Procyon. Pasemos ahora hacia el noroeste y observaremos como Perseo se pone ya por el horizonte y Auriga va perdiendo altura aunque aún permite su observación, quizá ahora con cierta comodidad..

En el Sur

Cielo  Sur en abril

Como ya comentamos en el mes de marzo el aspecto del horizonte sur en estos meses primaverales es muy pobre. A excepción del Can Mayor que ya tiende hacia el suroeste, la única estrella brillante en esa zona es de segunda magnitud y es Alphard, la estrellas más brillante de la constelación de la Hydra.  La zona está iluminada por constelaciones formadas por estrellas débiles y por tanto no asequibles desde el cielo de las ciudades.

OBSERVACIÓN DE CERES Y VESTA

Uno de los atractivos especiales para este mes de abril es la observación del planeta enano (otrora asteroide) Ceres y del asteroide Vesta. Se sitúan muy cercanos a Spica y Marte como puede verse en la imagen inferior simplificada y posteriormente en la más detallada. Ambos objetos son visibles con un pequeño telescopio y pueden fotografiarse en pequeños intervalos de tiempo para detectar su movimiento. Durante el mes de abril podemos localizar a la estrella Zeta de Virgo y a partir de ahí buscar Tau que nos servirá de guía para ir buscando la posición de los asteroides entre las estrellas.

Extraído de Física 1011

LA OPOSICIÓN DE MARTE

Como hemos avanzado anteriormente el planeta Marte se situará en oposición el próximo día 8 de abril, esto es, alcanzará su mínima distancia con la Tierra. Eso se producirá en la mañana del 15 de abril. Lamentablemente esta oposición no será muy favorable pues el planeta alcanzará una distancia mínima de 92 millones de kilómetros cuando la óptima suele ser de 56 millones de kilómetros. En ésta ocasión el diámetro del planeta (visible solo con telescopios) alcanzará los 15 segundos de arco, un diámetro parecido al que ofrece actualmente el planeta Saturno sin contar con sus anillos y brillará con una magnitud aparente de -1.5 casi como la estrella Sirio pero "en rojo".


EFEMÉRIDES DESTACADAS DEL MES DE ABRIL

Día 7: Luna en Cuarto Creciente en Géminis.
Dia 8: Marte en Oposición.
Día 15: Spica a 0.9º al Sur de la Luna.
Dia 15: Luna Llena en Virgo. Eclipse Total de Luna no apreciable desde la Península Ibérica.
Día 17: Saturno a 1.1º al norte de la Luna en Libra.
Dia 22: Luna en Cuarto Menguante en Capricornio.
Dia 29: Luna Nueva en Aries

Saturno y la Luna separados algo más de un grado el próximo día 17


VISIBILIDAD DE LOS PLANETAS EN ABRIL

Mercurio: El planeta no será visible durante el mes de abril.
Venus: Se observa hacia el Este-Sureste en la constelación de Acuario al amanecer.
Marte: Visible durante toda la noche al estar en oposición. Brilla con magnitud -1.5 en la constelación de Virgo formando una bonita pareja con Spica.
Júpiter: Visible en Géminis desde el anochecer hasta medianoche. Brilla con magnitud -2.2
Saturno: Desde una hora después del anochecer hasta la mañana visible durante toda la noche en Libra con magnitud 0.2


jueves, 20 de marzo de 2014

Conjunción Luna-Saturno. 21de marzo de 2014

ACTUALIZACIÓN


Al día siguiente de escribir la entrada se pudo observar el acercamiento entre Saturno y la Luna. Si bien el resplandor lunar dificultaba un poco la observación del planeta era bien visible. La observación con unos prismáticos y con un pequeño telescopio era preciosa incluso, al aplicar aumentos (28 en el caso de un refractor de 70 mm.) podían observarse nítidamente los anillos del planeta.

El cielo no estaba todo lo limpio que hubiera deseado pero la visión de esta conjunción a través de unos prismáticos ha sido magnífica.

A continuación expongo una fotografías realizadas  con un refractor ETX de Meade de 70 mm. de diámetro con una cámara EOS450D en la que se expuesta el disco lunar sobreexpuesto y Saturno, arriba a la derecha, con su color ocre característico.

Ahora, ¡a esperar la próxima conjunción!



CONJUNCIÓN ENTRE LA LUNA Y SATURNO

Al amanecer de la mañana del viernes día 21 de marzo podremos observar en el cielo, al Sur, una llamativa conjunción entre la Luna y Saturno. Aunque el máximo acercamiento se dará a las 2 horas Tiempo Universal (3 horas locales en la Península Ibérica), al amanecer podremos comprobar como el planeta de los anillos se situará a menos de un grado (dos veces el diámetro de la Luna Llena) del limbo de nuestro satélite.

Aspecto del horizonte Sur en la mañana del 21 de marzo de 2014 en la Península Ïbérica
Ambos objetos estarán situados a unos 30 grados de altura sobre el horizonte (para recordar las distancias angulares ver Midiendo Ángulos en el Cielo). La Luna se mostrará iluminada un 80% y decreciendo para llegar en unos días al Cuarto Menguante.

La observación a ojo desnudo de esta conjunción -y de todas las similares- nos transfiere una sensación de belleza y tranquilidad. Es sugerente y fascinante a la vez. Pero si decidimos usar un pequeño instrumento como unos prismático o un telescopio de pequeño diámetro podremos obtener además una visión maravillosa. Eso sí, para ello aconsejo que madruguemos un poco para tomarnos el tiempo necesario para las observaciones. Ambos objetos entrarán en el campo de unos prismáticos simultáneamente, algo más difícil en telescopios pero si usamos el menor aumento puede conseguirse. A unos 15-20 aumentos podremos observar la forma ovalada del planeta Saturno, propia de la configuración que le ofrece los anillos que circundan el planeta. La visión es espectacular junto a una Luna que nos ofrece en su terminador la sombra de cráteres y las vastas extensiones que suponen los mares.

Configuración de la conjunción. El campo de visión ofrecido es algo superior a los dos grados.

Saturno y Titán. 4 minutos de campo
Pero veamos que podemos conseguir ver más con nuestro pequeño instrumento. Saquemos del campo de visión a nuestro satélite y centremos a Saturno. En dirección al limbo lunar, y a unos dos minutos de arco del planeta, aparecerá una débil "estrellita" de la novena magnitud. Si a la primera no la vemos, continuemos, al final podremos distinguirla. Este astro no es una estrella como tal, se trata del mayor satélite de Saturno, Titán. Un mundo al que hemos enviado sondas espaciales y que deberíamos seguir enviando. Estoy plenamente convencido que Titán dará mucho que hablar durante las próximas décadas. Aunque madruguemos (total, ya es viernes), merecerá la pena su observación y, desde luego, no se nos olvidará.

También podremos fotografiarlo con teleobjetivos para lo cual aconsejo exposiciones cortas e ISO baja. Siempre podremos probar los tiempos de exposiciones pero teniendo presente que en la fotografía aparezca Saturno. A veces, para sacar detalles de la Luna, las exposiciones son tan cortas que el planeta Saturno no aparece expuesto en la imágen. De cualquier forma, aunque solo sea el disco lunar y el punto de luz de la joya del Sistema Solar ya constituirá un buen recuerdo para nosotros. También podremos probar a hacer fotos de campo con fondos que nos parezcan atractivos, aunque desde la ciudad los edificios y las antenas estén lejos de éste concepto.

Aprovechemos para iniciar la primavera con esta sugerente visión. Habremos comenzado el día con una sonrisa en los labios y desde luego disfrutaremos. ¡Esto es el Cosmos!




sábado, 8 de marzo de 2014

M44: Un Pesebre en el Cielo

Constelación de Cáncer desde un dibujo de Uranographia de Johann Bode (1801)
El Pesebre (Praesepe en latín) es quizá uno de los objetos más bonitos de cuántos podemos observar en los cielos cuando el invierno le abre la puerta a la luz de la primavera. Situado en el centro de la débil constelación de Cáncer (Cnc), se trata de un cúmulo abierto especialmente fácil de observar con prismáticos y pequeños telescopios incluso desde la ciudad y a simple vista desde el campo. Charles Messier lo catalogó en su lista de objetos difusos con el número de 44 por lo que podemos encontrarlo con el nombre de M44 en los catálogos y atlas celestes.




LOCALIZACIÓN

Localización de la constelación de Cáncer

El cúmulo se sitúa en la débil constelación de Cáncer, una constelación zodiacal situada entre las brillantes y extensas Géminis y Leo cuya estrella más brillante, Altarf (Beta Cancri), es de magnitud 3,5. La constelación es de difícil localización en cielos contaminados pero podemos encontrarla en el centro de un triángulo isosceles formado por las estrellas Pollux, Procyon y Regulus. El cúmulo por su parte podemos localizarlo casi hacia el centro de una línea imaginaria que uniera Pollux con Regulus. De cualquier forma si hacemos un barrido de esa zona del cielo con nuestros prismáticos los encontraremos sin problemas inmerso en un pequeño trapecio de estrellas poco brillantes.

La constelación de Cáncer con el cúmulo abierto M44 en el centro

Se da la circunstancia que al estar situado en la eclíptica, tanto la Luna como los planetas lo atraviesan con relativa frecuencia, la última vez fue Marte cuando lo transitó al comienzo del otoño del pasado año 2013.

EL PESEBRE

M44 recibe también el nombre de Cúmulo de La Colmena por la comunidad anglosajona, aunque es más conocido con el nombre del Pesebre pues, en clara referencia latinizada, se sitúa entre dos estrellas con nombres de asno: Asellus Borealis (Gamma Cnc) y Asellus Australis (Delta Cnc). En la Mitología, según Eratóstenes, estos dos asnos fueron montados por Dionisio y Sileno en su batalla contra los Titanes. El fuerte rebuzno de los animales hizo que los Titanes se asustaran al orilo y se alejaran del lugar de la batalla y como recompensa recibieron estar en el cielo junto al Pesebre. Los árabes, por su parte, lo llamaron Almalaf, "el saco de forraje suspendido al cuello de las bestias", un nombre, indudablemente, menos romántico.

El cúmulo M44 inmerso en el trapecio principal de Cáncer. (EOS450D+135mm+Vixen Polarie - ISO800 - 10 s.) Sevilla Centro 

De éste cúmulo ya se hace mención hacia el tercer siglo antes de la era cristiana y fue mencionado por el escrito griego Arato denominándolo La Pequeña Neblina. También lo menciona Teofrasto y Plinio y astrónomos insignes como Hiparco y Ptolomeo lo incluyen en sus catálogos. Bayer también lo denomina Neblinum y Galileo lo observó indicando que "La Nebulosa llamada Praesepe no es una única estrella, si no un conjunto de más de 40 estrellas". Recordemos que cualquier prismático o pequeño telescopio que usemos es infinitamente superior al que usara Galileo.

No es de extrañar pues su magnitud conjunta es relativamente alta, 3.7 y ocupa 95 minutos de arco de extensión, es decir tres veces el diámetro de la Luna Llena, área sobre la que se agrupan unas 300 estrellas. M44 es un cúmulo abierto que según las mediciones del satélite Hipparcos, se encuentra situado a unos 577 millones de años luz de nosotros y su edad puede estar comprendida entre los 400 millones de años.

El cúmulo contiene varias estrellas variables de muy corta amplitud (diferencia entre la magnitud máxima y mínima) pertenecientes al grupo  de las llamadas Delta Scuti, muy alejadas del propósito de este blog y de la observación del aficionado.


OBSERVACIÓN

Indudablemente el mejor instrumento para observar este cúmulo son unos prismáticos. Su gran extensión hace que el reducido campo que nos ofrece el telescopio haga que nos perdamos en el interior del cúmulo sin poder apreciar, en una visión de conjunto, toda su belleza.

La mayoría de las estrellas son de la sexta magnitud muy bien distribuidas que confieren gran uniformidad al cúmulo. Si prestamos atención, y a diferencia de las Pléyades, aquí encontramos muchas estrellas amarillas y blancas y no azules, como vimos en el caso del cúmulo de Tauro, ni tampoco nebulosidad alguna aún en exposiciones fotográficas prolongadas.

M44: El Pesebre, el campo de la imagen supera los dos grados

Desde la ciudad con unos pequeños prismáticos podemos observar una decena de estrellas pero dediquemos más tiempo: hay un buen piso de magnitudes formados por estrellas de la octava magnitud que podremos observar si vamos haciendo que nuestros ojos se adapten a la oscuridad.. y al cúmulo. Con unos primáticos 15x70 he contado desde el centro de la ciudad 60 estrellas una vez que he acostumbrado meticulosamente mi vista a las condiciones del cielo. Desde el campo, unos prismáticos 7x50 pueden ofrecernos unas 20 estrellas en una primera observación y más de 100 estrellas con un refractor de 120 mm. No he podido contarlas con un reflector de 200mm pues hay un fondo de estrellas de la onceava y doceava magnitud que da una sensación de plenitud y belleza al cúmulo insuperable.

En el centro del cúmulo aparecen varias alineaciones triangulares que le dan al cúmulo un encanto especial. En concretol una pareja de triángulos con configuraciones opuestas hacia el centro del cúmulo.

Durante marzo el cúmulo del Pesebre aparece alto sobre el horizonte una vez que se pone el Sol, a más de cincuenta grados sobre el horizonte con lo cual su observación es bastante asequible. Una magnífica oportunidad para observarlo y para disfrutar de esta joya del firmamento.






viernes, 28 de febrero de 2014

El Cielo de Marzo

Como venimos haciendo cada mes, hacemos alusión al enlace que corresponde a la revista estadounidense Sky & TelescopeEn ésta ocasión deberemos imprimir, como en enero, la página 5 que se corresponde con el cielo visible en el hemisferio Norte durante los meses de marzo y abril. Los mapas incluídos en esta entrada pueden corresponderse con la situación del cielo hacia las 21 horas locales en la Península Ibérica, o las 20 horas en Tiempo Universal de mediados del mes de marzo.


Por otra parte, y como uno de los cometidos principales del blog es mostrar los objetos visibles desde cielos urbanos contaminados, la Vía Láctea no se sitúa en los mapas. En meses próximos que tendremos ocasión de hablar de ella en este blog.


EL CIELO DE MARZO

Norte

Las guardas de la Osa Menor ya van ascendiendo poco a poco y sitúan al trapecio de la constelación apuntando al Este donde ya se alza alta, sobre el horizonte, la contelación de la Osa Mayor. Junto a la Osa Mayor y al este del "mango" aparece una pequeña constelación compuesta por dos estrellas, es la pequeña constelación de los Perros de Caza (Canes Venatici). Más hacia el este aparece una constelación muy débil rara vez visible desde núcleos contaminados: la Cabellera de Berenice (Coma Berenice).

Al Oeste de la Osa Menor nos encontramos con la constelación de Cefeo alcanzando su menor altura sobre el horizonte y la de Casiopea ahora adoptando la figura de la letra E. Arriba de Casiopea nos encontramos con Perseo con Algol apuntando hacia el Oeste y debajo de ella las constelación del Triángulo, Aries y, ya poniéndose bajo el horizonte, la constelación de Andrómeda como despedida de las constelaciones otoñales.



Aspecto de la zona Norte del Cielo en el mes de marzo

Cenit, Oeste y Sur

En el cenit brilla potente la constelación de los Gemelos (Geminis) con sus dos estrellas, Castor y Pollux acompañadas del exhuberante planeta Júpiter. Junto a la constelación de Géminis y perdiendo un poco altura hacia el Oeste aparece la constelación de Auriga con su brillante estrella Capella. Más cercana al horizonte aparece la constelación de Tauro, preciosa aún así, y con las bellísimas Pléyades a unos treinta grados por encima del horizonte.

Hacia el suroeste observamos a la catedral del cielo, a Orión, perdiendo altura eso sí, pero aún en condiciones favorables de observación; como también en esas mismas condiciones puede observarse la constelación del Can Mayor y la estrella más brillante del firmamento, Sirio, y su vecina del Can Menor con la estrella Procyon. Aún puede disfrutarse muchísimo de esta zona suroeste del cielo. 


Aspecto de la zona Oeste del cielo en el mes de marzo



La zona Sur / Suroeste del cielo aún muestra todo su esplendor durante el mes de marzo.

Este


La constelación del León protagonista del cielo en marzo
Sobre el este se alza dominante la constelación del León. Con un poco de transparencia atmosférica la constelación debería verse por completo puesto que casi todas las estrellas que forman el asterismo principal superan la magnitud 3.5. A primera vista veremos un triángulo formado por Regulo, Algieba y Debénola y a partir de ahí podemos ir "recomponiendo" la figura del rey de la selva.

A un lado del León podemos reconocer la figura de la Osa Mayor pero al otro, en la zona sureste del cielo, parece no existir nada más que una pequeña estrella de segunda magnitud llamada Alfard. Esta es la estrella más brillante de la constelación de la Hydra, una constelación extensa que se alza desde el horizonte hasta casi los sesenta grados de altura pero que resulta difícilmente reconocible en cielos urbanos pues está compuesta por estrellas débiles de magnitud 3 y 4. Entre Alfard y Regulo, existe una pequeña constelación no observable desde la ciudad llamada El Sextante. La figura central de esta constelación la conforman dos estrellas, una de cuarta magnitud y otra de quinta. Finalmente subiendo desde el León hacia el cenit aparece una constelación formada por estrellas débiles y también difícil de observar desde lugares urbanos: la constelación de Cáncer. Esta constelación, como veremos en una próxima entrada, alberga otra de las maravillas del cielo, el cúmulo abierto M44 conocido popularmente con el nombre de El Pesebre.

La brillante estrella anaranjada que comienza a aparecer desde el horizonte es Arturo, pero sobre ella y su constelación hablaremos en los próximos meses.


Aspecto del cielo de marzo en su parte Este

EFEMÉRIDES DESTACADAS DEL MES DE MARZO

Día   1: Luna Nueva.
Día   8: Luna en Cuarto Creciente situada en la constelación de Tauro.
Día 16: Luna Llena en Virgo
Dia 20: A las 17 horas Equinoccio de Primavera. 
Día 21: A las 2 horas TU (Tiempo Universal) Saturno se situará a 1 grado al norte de la Luna. Lo que constituirá otra excelente conjunción como la ofrecida el pasado 26 de febrero entre la Luna y Venus.
Día 24: Luna en Cuarto Menguante en la constelación de Sagitario.
Día 30: Luna Nueva.



VISIBILIDAD DE LOS PLANETAS EN MARZO


Posición de los planetas Marte y Saturno durante el mes de marzo
Mercurio: Difícil observación, no supera los tres grados de altura sobre el  horizonte al amanecer.
Venus: Visible al amanecer a unos quince grados de altura sobre el horizonte sureste.
Marte: Visible durante casi toda la noche haciendo pareja con Spica, la más brillante estrella de la constelación de Virgo. A medida que pasan los días del mes su magnitud aumenta alcanzando la magnitud -1.3 a final de marzo. 
Júpiter: Visible desde el anochecer hasta la mitad de la madrugada en la constelación de Géminis con magnitud -2.4
Saturno: A menor altura que Marte, se observa desde la medianoche hasta el amanecer en las constelación de Libra brillando con magnitud 0.4 


Los asteroides Ceres y Vesta (Ceres ya tiene la denominación de planeta enano) se situarán ambos a unos ocho grados al noreste de Marte y a unos tres grados entre sí. Ceres brilla como de séptima magnitud mientras que Vesta no llega a la sexta. Es una magnífica oportunidad de observar estos cuerpos menores.



Conjunción entre la Luna y Saturno al amanecer del 21 de marzo





miércoles, 26 de febrero de 2014

Conjunción Luna - Venus: 26 de febrero de 2014











Pocas veces se encuentran tan cerca los dos astros más brillantes del firmamento nocturno: la Luna y Venus. Perfectamente visible desde la ciudad, el planeta Venus se ha podido observar hoy a  una distancia ligeramente mayor que el diámetro lunar. 



Por lo curioso del fenómeno, he querido fotografiarlo esta mañana (6:25 horas locales) y dedicarle esta minientrada en el blog, una hora antes del amanecer. En ese momento el planeta Venus se encontraba a tan solo 34 minutos del limbo lunar y a una altura sobre el horizonte de unos 9 grados.  


El cielo estaba con neblina y la fotografía no ha dado para más, pero aquel que se haya levantado con el cielo cubierto puede tener una idea de esta bonita conjunción entre la Luna y Venus. Las fotografías están realizadas desde Sevilla con una Canos EOS450D sobre trípode y con una exposición de 0.6 segundos sobre ISO800, rápidamente la zona en la que se encontraban los objetos se fue cubriendo de nubes bajas. De cualquier forma solo para recordar los preciosos espectáculos que nos ofrecen los cielos, y desde luego levantarse con una sonrisa para todo el día,  vale la pena esa mirada tranquila al firmamento.

domingo, 9 de febrero de 2014

La Nebulosa de Orión

LOCALIZACIÓN

Si la constelación de Orión es reconocida como la catedral del cielo, la Nebulosa de Orión es, indiscutiblemente, su joya más preciada. Se haya situada debajo de las tres estrellas centrales de la constelación, el conocido Cinturón de Orión formado por tres estrellas brillantes de segunda magnitud. Debajo de estas tres estrellas aparece brillante la Espada de Orión en cuyo centro aparece majestuosa la Gran Nebulosa de Orión ocupando una extensión de algo mas de un grado cuadrado (dos veces el tamaño de la Luna Llena). Durante las noches de finales de enero y de febrero se alza esplendorosa sobre el horizonte Sur.

Incluso desde la ciudad la nebulosa puede observarse sin problemas en noches limpias y desde fuera de las ciudades a simple vista. Alcanza la cuarta magnitud por lo que su observación con medios modestos es totalmente asequible. Sea cual sea el instrumento que usemos vamos a disfrutar muchísimo con la observación de este precioso criadero de estrellas.



PRIMERAS OBSERVACIONES
Dibujo de Messier de la Nebulosa de Orión
Las primeras observaciones las encontramos en la figura del astrónomo francés Nicolas Peiresc en noviembre de 1611, cuando se quedó muy sorprendido por encontrar "una pequeña nube iluminada". Aunque fue observada por otros astrónomos como el suizo latinizado como Cysatus y el brillante (y olvidado) gran observador italiano Giovanni Battista Hodierna, no fue hasta 1656 cuando se publicara el primer dibujo de la Nebulosa de Orión por el gran Christian Huygens. Años más tarde, en 1771, el astrónomo francés Charles Messier publicó un dibujo más detallado con el que pretendía "reconocer si se producen cambios en el futuro". En su catálogo de objetos de cielo profundo Charles Messier le asignó el número 42 por lo que también conocemos a la Nebulosa de Orión con el nombre de M42. Casi dos décadas más tardes, en 1789 el británico William Herschel la observó con un telescopio de 120 centímetros de diámetro y la describió profeticamente como lo que en realidad es la Nebulosa de Orión: "el caótico material de futuras estrellas". Muchísimos más astrónomos han dedicados noches de observación a esta maravilla del firmamento (Lord Rosse, Bond, Lassell, Flammarion,...) y, sin duda, han disfrutado de su observación, pero, ¿Y Galileo? ¿Por qué no la vio? ¿Realmente le pasó desapercibida? Es muy complicado saber el motivo por el cual Galileo no hizo mención de la Nebulosa de Orión en su Sidereus Nuncius (donde publicó un dibujo de la constelación de Orión) cuando era perfectamente visible con su telescopio (recuerden: peor que cualquiera de nuestros prismáticos), pero desde luego es muy llamativo.

Primera fotografía de la Nebulosa de Orión
Tras muchos dibujos realizados por los astrónomos, el 30 de septiembre de 1880 el astrónomo aficionado estadounidense Henry Drapper fotografió por primera vez a la Nebulosa de Orión (su padre había sido el primero en hacer una fotografía de la Luna). Veintisiete años más tarde, el británico William Huggins registró su espectro y desde entonces no han parado de realizarse descubrimientos sobre ella.

Reconozco que para mí, observar a la Nebulosa de Orión me provoca una extraña y bellísima fascinación por las estrellas y todo lo que conforma el Universo.



LA OBSERVACIÓN

La Nebulosa de Orión fotografiada desde Sevilla con un 135mm 
La Nebulosa de Orión podemos observarla con cualquier instrumento. Rodea a la estrella Theta Orionis con una intrigante apariencia neblinosa y aparece entre medio de la doble 42-45 Orionis (al Norte de la imagen) y de Iota Orionis (al Sur de la imagen). Su visión es fantástica con unos prismáticos, aún desde la ciudad, al entrar en el campo de visión toda la "espada" de Orión. Nada más usemos un pequeño telescopio podremos ver muchos detalles de la nebulosa con multiples tonalidades grisáceas y diversos claroscuros. 

Cuando la observamos comprobamos como desde su parte central, aparece una cuña oscura que parece entrar en la nebulosa y a la que se le denomina Sinus Magnus. Además la nebulosa parece disponer de "alas" a ambos lados de esa cuña, una dirigida hacia el noroeste y otra al sudeste y que reciben el nombre de Proboscis Maior y Proboscis Minor.

Con un refractor de 70mm desde Sevilla
En cuanto a las estrellas inmersas en ella llaman la atención un grupo de tres estrellas colocadas en línea y decrecientes en magnitud, se trata de Theta 2 Orionis. A su lado se encuentra Theta 1 Orionis que en realidad son cuatro estrellas y que se le conoce con el nombre de El Trapecio de Orión. Hacia el sur de la nebulosa, tras pasar por una zona más oscura, aparece otra hilera de tres estrellas de octava magnitud. Intentemos ahora sacar del campo de nuestros prismáticos o pequeño telescopio la zona central de la nebulosa. Con un poco de práctica y de paciencia y con ayuda de un cielo limpio podremos observarn los penachos que aparecen en los bordes de las alas. La visión con un telescopio mediano de estas zonas de la Nebulosa de Orión es realmente fantástica.

Coloco aquí un "mapa" de la nebulosa extraído de la web del Observatorio de Tres Juncos (Castellar de Santiago, Ciudad Real) y ofrecido por Patricio Domínguez Alonso. Obsérvense la topografía tan abundante que tiene la nebulosa. Una observación detallada con nuestro pequeño telescopio permitirá distinguir algunas de sus partes más relevantes. El Trapecio de Orión se sitúa dentro de la región nombrada como Regio Huygheniana.

Topografia de la Nebulosa de Orión


LA NEBULOSA DE ORIÓN

La Nebulosa de Orión fotografíada por el Telescopio Hubble
La Nebulosa de Orión es un inmenso criadero de estrellas situado a 1300 años luz de nosotros. La parte que observamos tiene una extensión de aproximadamente 24 años luz y en la zona que antes hemos denominado Trapecio se encuentran estrellas en sus estadios iniciales de formación. Es una zona con enorme interés astrofísico y evolutivo.

La nube que observamos está compuesta por gas y polvo los cuales forman una vasta región llamada H II. Estas regiones están formadas por átomos de hidrógeno ionizados que terminan colapsándose entre ellos a causa de la fuerza de la gravedad y terminan por formar estrellas muy masivas emitiendo una alta radiación ultravioleta y excitando a las nubes adyacentes que nosotros vemos como una nebulosa brillando en nuestros telescopios.

La imagen captada por el Telescopio Espacial Hubble muestra la verdadera dimensión y belleza de la Gran Nebulosa de Orión.

EL TRAPECIO DE ORIÓN

Para mí constituye unas de las zonas más bonitas del cielo. Con un pequeño telescopio puede resolverse a Theta 1 Orionis como cuatro estrellas formando los vértices de dicha figura geométrica. Estas estrellas se formaron hace 100.000 años y es una zona llena de particularidades. En realidad es un cúmulo abierto de estrellas en formación que la observación en la longitud de onda infrarroja permite censar en 600 objetos celestes.

La estrella marcada como A es una estrella binaria eclipsante. Cada 65.4 dias, su luz se desvanece durante casi 20 horas desde la magnitud 6.7 a la 7.7. Se trata de la variable denominada V1016 Orionis.

La estrella marcada como B, es la también binaria eclipsante BM Orionis. En éste caso la estrella baja su magnitud desde la magnitud 7.9 a la 8.7 La observación de estos eclipses es realmente interesante pues dichos cambios de luz ofrecen diferentes configuraciones luminosas del trapecio.

En ocasiones podemos observar otras dos estrellas débiles de décima magnitud (aunque en el diagrama figure magnitud 11 son algo más brillantes). La estrella señalada como E se situa a unos 5 segundos de arco al noroeste de la estrella A y es de magnitud 10.2. La estrella marcada en el diagrama como F, brilla en magnitud 10.3 y se localiza a 4 segundos de arco al sureste de C. Si que aconsejo que esta parte tan preciosa de la Nebulosa de Orión sea observada con aumentos.

M43: LA NEBULOSA DE DE MARIAN

M43
Charles Messier incluyó a la pequeña nebulosidad que rodea a la estrella de séptima magnitud situada a medio grado al norte de la Nebulosa de Orión como un objeto independiente. Así en su catálogo la incluyó como M43. A pesar de eso el astrónomo francés Dostous De Mairan ya la observó con detalle en 1731 y de ahí que reciba el nombre de Nebulosa de De Marian. El objeto envuelve a la variable nebular NU Orionis y es visible con telescopios pequeños aunque deberemos buscar noches limpias para observarla pues brilla como de novena magnitud. Desde la ciudad su observación no es fácil. M43 está asociada con M42 a traves de un puente de materia que queda desapercibido por una gran zona oscura, aunque todo ellos solo es observable fotográficamente y empleando instrumentos con diámetros destacados.


Volveremos sin duda a la Nebulosa de Orión, como tal tendríamos para dedicarle un blog entero, pero ahora que la tenemos asequible en el cielo a buena hora, aprovechemos su observación. Sin duda uno de los objetos celestes más preciosos del cielo, si no el que mas.