Mostrando entradas con la etiqueta Luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luna. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2013

La Luna Llena y la luz de Aristarco

Ya en la entrada que le dedicamos a la Luna Llena el mes pasado hicimos mención a la diferencia entre las diferentes tonalidades de grises visibles a simple vista en la Luna. Vimos los mares y las tierras e incluso hicimos especial mención de los cráteres radiales Tycho y Copérnico. En ésta ocasión podríamos aprovechar las claras noches de Luna Llena, o los días anterior y posterior, para observarla y aprender un poco de Selenografía. Recordemos que disponemos de un mapa en pdf que podemos imprimir como ayuda al reconocimiento de accidentes lunares. La brevísima descripción que se va a realizar se hace en base a observaciones realizados por unos sencillos prismáticos 10X50.

UN PEQUEÑO VIAJE POR LA LUNA

Cuando la Luna se encuentra en los momentos más cercanos a su fase de Llena o precisamente en ese momento, podemos distinguir como hacia la derecha (Este de la Luna) aparece una zona oscura a modo de pinza por debajo de un óvalo oscuro. Si nos fijamos, la parte superior de la “pinza” es mayor que la inferior. Estaría compuesta de tres zonas, la más superior y casi centrada es el Mare Serenitatis, el Mar de la Serenidad. La segunda zona, más irregular, sería el Mare Tranquillitatis (Mar de la Tranquilidad) y finalmente uno de los brazos de la pinza termina con el Mare Fecunditatis (el Mar de la Fecundidad). Algo más arriba de la "pinza" se puede divisar el precioso Mare Crisium (Mar de las Crisis) aunque el mejor momento para ellos sean los días de Cuarto Creciente y anteriores. El Mar de las Crisis es una de mis zonas preferidas de la Luna, sino la que más. Finalmente, el brazo inferior de la pinza acaba en el Mare Nectaris, (Mar del Néctar).

En la parte superior izquierda (Noroeste de la Luna) aparece una zona oscura, junto a la “pinza” que es el oscuro Mare Imbrium (Mar de la Lluvia) el cual limita, casi sin continuidad (imperceptible la diferencia con instrumentos muy básicos) con el Oceáno Procellarum, el Océano de las Tormentas. Esta zona es la más extensa de la Luna y la más clara en su grisácea tonalidad.El Océano Procellarum finaliza hacia el Suroeste de la Luna con una región más oscura llamada Mare Nubium (Mar de las Nubes) y con otra, más al Sur y casi circular, que es la que constituye el Mare Humorum (Mar de la Humedad).

¡En un momento hemos podido visualizar las regiones más importantes de otro mundo! Recordemos también de nuestra anterior entrada los cráteres radiales de Tycho (al Sur de la Luna) y  Copérnico (al Este y en la línea central del disco lunar). Tengamos localizado a éste último cráter llamado en honor del gran astrónomo polaco que iluminó a la Astronomía con su teoría heliocéntrica, teoría quizá basada en las ideas de otro sabio griego que también supo iluminar la Astronomía de su época. Y no solo iluminó ese tiempo...

ARISTARCO, UN FARO EN LA LUNA

Un poco al oeste (a la izquierda) del cráter Copérnico podemos observar un brillante punto: el cráter Aristarco. En concreto es la zona más brillante de todo el disco lunar. Un diamante en la oscura tierra del Océano Procellarum. Su capacidad para reflejar la luz que recibe (lo que se conoce como albedo) es muy superior a la del resto de accidentes selenográficos. Es un cráter de impacto muy el faro de la Luna. Un astrónomo tan observador como William Herschel creyó que era un volcán con erupciones contínuas.
jóven (se estima su edad entre 300 y 500 millones de años) que no se ha visto afectado aún por procesos de erosión que permitan oscurecerlo. Esta poca edad explica la brillantez de éste cráter de unos 42 kilómetros de diámetro con paredes que casi llegan a los 4000 metros de altura. Su brillantez hace que sea conocido como

El cráter Aristarco en el terminador lunar el pasado 14 de noviembre. (Canon EOS300D  - 1/320 segundos ISO100 250mm.)
Muchos observadores han observado continuamente al cráter Aristarco por tratarse de una zona donde se observaban oscurecimientos o cambios de brillo, estos controvertidos fenómenos conocidos como TLP, Transient Lunar Phenomenon, (Fenómenos Transitorios Lunares). Aunque siempre existe cierta duda acerca de la observación de estos fenómenos no es menos cierto que la sonda Lunar Prospector detectó grandes cantidades del gas noble radón que podrían ser el origen de dichos cambios, algo que ya hiciese la sonda Apollo XV.

Aristarco también tiene una estructura de bandas radiales como Tycho y Copérnico, aunque más oscuras. Proceden del material depositado tras el impacto que provocó el cráter. Con un pequeño telescopio de 6 centímetros de diámetro puedo observar 2 bandas, pero con un refractor de 12 centímetros se pueden llegar a ver hasta nueve (sólo las he observado dos veces, normalmente me quedo en siete). Estas bandas fueron dibujadas por primera vez por el gran observador Lord Rosse en la segunda parte del siglo XIX pero curiosamente se les pasó por alto a otros astrónomos de conocido renombre y observadores lunares. Aún se desconoce la razón de ello.

El telescopio espacial Hubble hizo, en 2005, un estudio fotográfico del cráter y parece probable que encontrara en él titanio y óxido de hierro. Con las fotografías realizadas recreó un "acercamiento virtual" al cráter que aparece en éste curioso vídeo.




¿Qué observas tú en Aristarco?





domingo, 17 de noviembre de 2013

La Luna Llena

Cuando la Luna está en fase llena es de todos sabido que la observación astronómica se torna difícil. Si encima observas desde la ciudad peor aún. Sí que es cierto que se pueden observar estrellas dobles, estrellas variables, y por supuesto el Sol durante el día pero, no es lo mismo. De modo que se me antoja que como primera entrada "lunar" podríamos aprender a reconocer los detalles selenográficos de la Luna. Saber distinguir zonas de otros mundos es, como mínimo, emocionante.


La Luna no tiene atmósfera y su superficie refleja muy poca luz de la que recibe, en torno a un 7%. De manera que, en un simple vistazo, podemos reconocer que los colores de nuestro satélite son el blanco y el negro pasando por todas las tonalidades de grises. Una simple mirada hace que distingamos zonas oscuras, a las que llamamos Mares y zonas claras que reciben el nombre de Tierras. Los mares son extensas zonas que originariamente habían sido grandes cráteres producidos por impactos de asteroides y que han sido recubiertos por el magma procedente del interior lunar. Las zonas claras que hemos llamado tierras (y no en referencia a nuestro planeta) forman la mayor parte de la superficie lunar y están formadas por cráteres de impactos producidos por objetos de distintos tamaños.

La observación de la Luna se realiza mejor cuando se sitúa en la fase de los cuartos, días antes y después, donde podremos observar mejor los detalles lunares por el contraste de luz existente. Pero para empezar no está de más aprovechar la Luna Llena para distinguir las zonas claras y las oscuras: mares, cráteres, cordilleras montañosas, valles, grietas, rayos...

Os presento un buen mapa de la Luna en pdf obtenida como enlace desde la web de Andrés Valencia del Observatorio Arval de Caracas (Venezuela). Aconsejaría imprimir las tres primeras hojas y situarnos con nuestros prismáticos o nuestro pequeño telescopio a ir reconociendo detalles.

CRÁTERES RADIALES


Fijémonos por ejemplo en la parte sur de la Luna donde pueden verse unos rayos que salen del cráter Tycho. Estos rayos son el resultado del impacto brutal que originó el cráter y cuyos restos quedaron esparcidos al solidificarse. Son realmente preciosos y es un buen momento para que sean observados. También existe otro cráter más al norte de Tycho, y también brillante, llamado Copérnico que dispone de un sistema radial también perfectamente visible pero no tan destacado como los procedentes de Tycho.

Podemos también aprovechar para ver como existen más cráteres en las zonas llamadas tierra (las claras) que en los mares o zonas oscuras lo cual tiene su explicación por el hecho de que las tierras son más antiguas y los cráteres de dicha zona se formaron en épocas tempranas del Sistema Solar.

En resumen, podemos pasar un buen rato observando a nuestra vecina la Luna. Reconociendo sus formaciones con un pequeño instrumento (incluso a simple vista). En éste blog le dedicaremos varias entradas a nuestra acompañante viajera.