lunes, 31 de marzo de 2014

El Cielo de Abril

EL CIELO DE PRIMAVERA

Una vez comenzada la primavera, las constelaciones invernales van poniéndose sobre el horizonte oeste y las veraniegas van apareciendo por el este. Andamos en un punto medio entre dos exposiciones preciosas del cielo. La primavera es una época irregular desde el punto de vista meteorológico, con lo cual el desarrollo de programas de observación prolongados pueden verse afectados por este motivo. También el cielo de primavera se caracteriza por mostrar un número pequeño de estrellas brillantes y por tanto un aspecto algo "apagado" cuando se observa desde las ciudades. De cualquier forma, contiene bastantes secretos y las constelaciones de Leo y de Virgo incluyen muchas galaxias para ser observadas, eso sí, con un instrumental mediano y alejado de la constelación lumínica propia de las ciudades.

EL CIELO EN ABRIL

Los mapas expuestos están realizados con el programa gratuito Stellarium y se conforman hacia mediados del mes a las diez de la noche hora peninsular española. Es decir a las 20h Tiempo Universal. Siguiendo como otros meses los mapas ofrecidos cortesía de la revista Sky & Telescope, aquí tendremos que imprimir la página número 5. Como quiera que el cometido del blog se centra en la observación desde núcleos contaminados, la Vía Láctea no se incluye en los mapas.

En el Norte

Aspecto del cielo en el horizonte Norte a mediados de abril

Comencemos con la posición de las guardas de la Osa Menor. Las dos estrellas más brillantes del carro siguen ascendiendo en el cielo situándose a la misma altura que la Estrella Polar. Las podemos encontrar hacia el este de ella. Al oeste de la Osa Menor nos encontramos con la constelación de Casiopea, la cual toma una configuración como la de la letra "E". Cefeo ocupa el lugar más bajo sobre el horizonte junto con la cabeza del Dragón, el trapecio que apenas se levanta del horizonte pero que llegará a gran altura en los próximos meses. 

Observemos como la invernal constelación Auriga con su estrella Capella destaca en la zona noroeste del cielo a poca altura sobre el horizonte. No es mal momento para intentar observar algunos cúmulos abiertos que ofrece como el trío compuesto por M36, M37 y M38 al que le dedicaremos su espacio.

Por su parte en la zona noreste alcanza exhuberante la constelación de la Osa Mayor, con toda su amplitud. Ésta constelación también nos dará una idea de como es de oscuro el cielo desde el que observamos en nuestras ciudades. Normalmente, una vez que hemos adaptado nuestros ojos a la oscuridad, deberíamos observar el carro entero pues la más débil, la Delta, (la inferior izquierda del trapecio) es de magnitud 3.4. 


En el Este

Aspecto del horizonte este a mediados del mes de abril

Lo más llamativo que nos vamos a encontrar en esta parte del cielo será el dúo compuesto por el planeta Marte con su rojo característico y la estrella Spica, la más brillante de la constelación de Virgo, unos grados hacia el sur del planeta. El planeta rojo alcanzará su posición más cercana a nuestra planeta el día 19 de abril, es decir Marte estará en oposición. Hacia la parte del cielo más al este podremos observar una estrella naranja , Arcturus, que empieza a avisarnos de que la constelación del Boyero, con su inevitable forma de cometa de juguete, comenzará a ascender por el cielo. 

En la parte sureste podremos encontrar un pequeño trapecio, normalmente visible desde la ciudad, que forma la constelación de Corvus, El Cuervo y que encierra una llamativa estrella doble de la cual hablaremos durante esta primavera. Si queremos observar más tarde en la noche, apreciaremos como aparecerá Saturno en la constelación de Libra con un color blanquecino muy llamativo.

En el Oeste

Aspecto del cielo oeste en las noches de abril
Si algo destaca en esta parte del cielo es comprobar como las constelaciones invernales nos dicen adios durante este año. Las Pléyades y Tauro rozan el horizonte al igual que la magnífica constelación de Orión que seguirá siendo visible durante todo el mes de abril. Un poco más alto sobre el horizonte aparece aún la constelación de Géminis con el brillante planeta Júpiter inmerso en la constelación.

El Can Mayor ocupa la zona suroeste con la brillante Sirio destacando en ese lugar del cielo y un poco más arriba el Can Menor con su brillante estrella Procyon. Pasemos ahora hacia el noroeste y observaremos como Perseo se pone ya por el horizonte y Auriga va perdiendo altura aunque aún permite su observación, quizá ahora con cierta comodidad..

En el Sur

Cielo  Sur en abril

Como ya comentamos en el mes de marzo el aspecto del horizonte sur en estos meses primaverales es muy pobre. A excepción del Can Mayor que ya tiende hacia el suroeste, la única estrella brillante en esa zona es de segunda magnitud y es Alphard, la estrellas más brillante de la constelación de la Hydra.  La zona está iluminada por constelaciones formadas por estrellas débiles y por tanto no asequibles desde el cielo de las ciudades.

OBSERVACIÓN DE CERES Y VESTA

Uno de los atractivos especiales para este mes de abril es la observación del planeta enano (otrora asteroide) Ceres y del asteroide Vesta. Se sitúan muy cercanos a Spica y Marte como puede verse en la imagen inferior simplificada y posteriormente en la más detallada. Ambos objetos son visibles con un pequeño telescopio y pueden fotografiarse en pequeños intervalos de tiempo para detectar su movimiento. Durante el mes de abril podemos localizar a la estrella Zeta de Virgo y a partir de ahí buscar Tau que nos servirá de guía para ir buscando la posición de los asteroides entre las estrellas.

Extraído de Física 1011

LA OPOSICIÓN DE MARTE

Como hemos avanzado anteriormente el planeta Marte se situará en oposición el próximo día 8 de abril, esto es, alcanzará su mínima distancia con la Tierra. Eso se producirá en la mañana del 15 de abril. Lamentablemente esta oposición no será muy favorable pues el planeta alcanzará una distancia mínima de 92 millones de kilómetros cuando la óptima suele ser de 56 millones de kilómetros. En ésta ocasión el diámetro del planeta (visible solo con telescopios) alcanzará los 15 segundos de arco, un diámetro parecido al que ofrece actualmente el planeta Saturno sin contar con sus anillos y brillará con una magnitud aparente de -1.5 casi como la estrella Sirio pero "en rojo".


EFEMÉRIDES DESTACADAS DEL MES DE ABRIL

Día 7: Luna en Cuarto Creciente en Géminis.
Dia 8: Marte en Oposición.
Día 15: Spica a 0.9º al Sur de la Luna.
Dia 15: Luna Llena en Virgo. Eclipse Total de Luna no apreciable desde la Península Ibérica.
Día 17: Saturno a 1.1º al norte de la Luna en Libra.
Dia 22: Luna en Cuarto Menguante en Capricornio.
Dia 29: Luna Nueva en Aries

Saturno y la Luna separados algo más de un grado el próximo día 17


VISIBILIDAD DE LOS PLANETAS EN ABRIL

Mercurio: El planeta no será visible durante el mes de abril.
Venus: Se observa hacia el Este-Sureste en la constelación de Acuario al amanecer.
Marte: Visible durante toda la noche al estar en oposición. Brilla con magnitud -1.5 en la constelación de Virgo formando una bonita pareja con Spica.
Júpiter: Visible en Géminis desde el anochecer hasta medianoche. Brilla con magnitud -2.2
Saturno: Desde una hora después del anochecer hasta la mañana visible durante toda la noche en Libra con magnitud 0.2


jueves, 20 de marzo de 2014

Conjunción Luna-Saturno. 21de marzo de 2014

ACTUALIZACIÓN


Al día siguiente de escribir la entrada se pudo observar el acercamiento entre Saturno y la Luna. Si bien el resplandor lunar dificultaba un poco la observación del planeta era bien visible. La observación con unos prismáticos y con un pequeño telescopio era preciosa incluso, al aplicar aumentos (28 en el caso de un refractor de 70 mm.) podían observarse nítidamente los anillos del planeta.

El cielo no estaba todo lo limpio que hubiera deseado pero la visión de esta conjunción a través de unos prismáticos ha sido magnífica.

A continuación expongo una fotografías realizadas  con un refractor ETX de Meade de 70 mm. de diámetro con una cámara EOS450D en la que se expuesta el disco lunar sobreexpuesto y Saturno, arriba a la derecha, con su color ocre característico.

Ahora, ¡a esperar la próxima conjunción!



CONJUNCIÓN ENTRE LA LUNA Y SATURNO

Al amanecer de la mañana del viernes día 21 de marzo podremos observar en el cielo, al Sur, una llamativa conjunción entre la Luna y Saturno. Aunque el máximo acercamiento se dará a las 2 horas Tiempo Universal (3 horas locales en la Península Ibérica), al amanecer podremos comprobar como el planeta de los anillos se situará a menos de un grado (dos veces el diámetro de la Luna Llena) del limbo de nuestro satélite.

Aspecto del horizonte Sur en la mañana del 21 de marzo de 2014 en la Península Ïbérica
Ambos objetos estarán situados a unos 30 grados de altura sobre el horizonte (para recordar las distancias angulares ver Midiendo Ángulos en el Cielo). La Luna se mostrará iluminada un 80% y decreciendo para llegar en unos días al Cuarto Menguante.

La observación a ojo desnudo de esta conjunción -y de todas las similares- nos transfiere una sensación de belleza y tranquilidad. Es sugerente y fascinante a la vez. Pero si decidimos usar un pequeño instrumento como unos prismático o un telescopio de pequeño diámetro podremos obtener además una visión maravillosa. Eso sí, para ello aconsejo que madruguemos un poco para tomarnos el tiempo necesario para las observaciones. Ambos objetos entrarán en el campo de unos prismáticos simultáneamente, algo más difícil en telescopios pero si usamos el menor aumento puede conseguirse. A unos 15-20 aumentos podremos observar la forma ovalada del planeta Saturno, propia de la configuración que le ofrece los anillos que circundan el planeta. La visión es espectacular junto a una Luna que nos ofrece en su terminador la sombra de cráteres y las vastas extensiones que suponen los mares.

Configuración de la conjunción. El campo de visión ofrecido es algo superior a los dos grados.

Saturno y Titán. 4 minutos de campo
Pero veamos que podemos conseguir ver más con nuestro pequeño instrumento. Saquemos del campo de visión a nuestro satélite y centremos a Saturno. En dirección al limbo lunar, y a unos dos minutos de arco del planeta, aparecerá una débil "estrellita" de la novena magnitud. Si a la primera no la vemos, continuemos, al final podremos distinguirla. Este astro no es una estrella como tal, se trata del mayor satélite de Saturno, Titán. Un mundo al que hemos enviado sondas espaciales y que deberíamos seguir enviando. Estoy plenamente convencido que Titán dará mucho que hablar durante las próximas décadas. Aunque madruguemos (total, ya es viernes), merecerá la pena su observación y, desde luego, no se nos olvidará.

También podremos fotografiarlo con teleobjetivos para lo cual aconsejo exposiciones cortas e ISO baja. Siempre podremos probar los tiempos de exposiciones pero teniendo presente que en la fotografía aparezca Saturno. A veces, para sacar detalles de la Luna, las exposiciones son tan cortas que el planeta Saturno no aparece expuesto en la imágen. De cualquier forma, aunque solo sea el disco lunar y el punto de luz de la joya del Sistema Solar ya constituirá un buen recuerdo para nosotros. También podremos probar a hacer fotos de campo con fondos que nos parezcan atractivos, aunque desde la ciudad los edificios y las antenas estén lejos de éste concepto.

Aprovechemos para iniciar la primavera con esta sugerente visión. Habremos comenzado el día con una sonrisa en los labios y desde luego disfrutaremos. ¡Esto es el Cosmos!




sábado, 8 de marzo de 2014

M44: Un Pesebre en el Cielo

Constelación de Cáncer desde un dibujo de Uranographia de Johann Bode (1801)
El Pesebre (Praesepe en latín) es quizá uno de los objetos más bonitos de cuántos podemos observar en los cielos cuando el invierno le abre la puerta a la luz de la primavera. Situado en el centro de la débil constelación de Cáncer (Cnc), se trata de un cúmulo abierto especialmente fácil de observar con prismáticos y pequeños telescopios incluso desde la ciudad y a simple vista desde el campo. Charles Messier lo catalogó en su lista de objetos difusos con el número de 44 por lo que podemos encontrarlo con el nombre de M44 en los catálogos y atlas celestes.




LOCALIZACIÓN

Localización de la constelación de Cáncer

El cúmulo se sitúa en la débil constelación de Cáncer, una constelación zodiacal situada entre las brillantes y extensas Géminis y Leo cuya estrella más brillante, Altarf (Beta Cancri), es de magnitud 3,5. La constelación es de difícil localización en cielos contaminados pero podemos encontrarla en el centro de un triángulo isosceles formado por las estrellas Pollux, Procyon y Regulus. El cúmulo por su parte podemos localizarlo casi hacia el centro de una línea imaginaria que uniera Pollux con Regulus. De cualquier forma si hacemos un barrido de esa zona del cielo con nuestros prismáticos los encontraremos sin problemas inmerso en un pequeño trapecio de estrellas poco brillantes.

La constelación de Cáncer con el cúmulo abierto M44 en el centro

Se da la circunstancia que al estar situado en la eclíptica, tanto la Luna como los planetas lo atraviesan con relativa frecuencia, la última vez fue Marte cuando lo transitó al comienzo del otoño del pasado año 2013.

EL PESEBRE

M44 recibe también el nombre de Cúmulo de La Colmena por la comunidad anglosajona, aunque es más conocido con el nombre del Pesebre pues, en clara referencia latinizada, se sitúa entre dos estrellas con nombres de asno: Asellus Borealis (Gamma Cnc) y Asellus Australis (Delta Cnc). En la Mitología, según Eratóstenes, estos dos asnos fueron montados por Dionisio y Sileno en su batalla contra los Titanes. El fuerte rebuzno de los animales hizo que los Titanes se asustaran al orilo y se alejaran del lugar de la batalla y como recompensa recibieron estar en el cielo junto al Pesebre. Los árabes, por su parte, lo llamaron Almalaf, "el saco de forraje suspendido al cuello de las bestias", un nombre, indudablemente, menos romántico.

El cúmulo M44 inmerso en el trapecio principal de Cáncer. (EOS450D+135mm+Vixen Polarie - ISO800 - 10 s.) Sevilla Centro 

De éste cúmulo ya se hace mención hacia el tercer siglo antes de la era cristiana y fue mencionado por el escrito griego Arato denominándolo La Pequeña Neblina. También lo menciona Teofrasto y Plinio y astrónomos insignes como Hiparco y Ptolomeo lo incluyen en sus catálogos. Bayer también lo denomina Neblinum y Galileo lo observó indicando que "La Nebulosa llamada Praesepe no es una única estrella, si no un conjunto de más de 40 estrellas". Recordemos que cualquier prismático o pequeño telescopio que usemos es infinitamente superior al que usara Galileo.

No es de extrañar pues su magnitud conjunta es relativamente alta, 3.7 y ocupa 95 minutos de arco de extensión, es decir tres veces el diámetro de la Luna Llena, área sobre la que se agrupan unas 300 estrellas. M44 es un cúmulo abierto que según las mediciones del satélite Hipparcos, se encuentra situado a unos 577 millones de años luz de nosotros y su edad puede estar comprendida entre los 400 millones de años.

El cúmulo contiene varias estrellas variables de muy corta amplitud (diferencia entre la magnitud máxima y mínima) pertenecientes al grupo  de las llamadas Delta Scuti, muy alejadas del propósito de este blog y de la observación del aficionado.


OBSERVACIÓN

Indudablemente el mejor instrumento para observar este cúmulo son unos prismáticos. Su gran extensión hace que el reducido campo que nos ofrece el telescopio haga que nos perdamos en el interior del cúmulo sin poder apreciar, en una visión de conjunto, toda su belleza.

La mayoría de las estrellas son de la sexta magnitud muy bien distribuidas que confieren gran uniformidad al cúmulo. Si prestamos atención, y a diferencia de las Pléyades, aquí encontramos muchas estrellas amarillas y blancas y no azules, como vimos en el caso del cúmulo de Tauro, ni tampoco nebulosidad alguna aún en exposiciones fotográficas prolongadas.

M44: El Pesebre, el campo de la imagen supera los dos grados

Desde la ciudad con unos pequeños prismáticos podemos observar una decena de estrellas pero dediquemos más tiempo: hay un buen piso de magnitudes formados por estrellas de la octava magnitud que podremos observar si vamos haciendo que nuestros ojos se adapten a la oscuridad.. y al cúmulo. Con unos primáticos 15x70 he contado desde el centro de la ciudad 60 estrellas una vez que he acostumbrado meticulosamente mi vista a las condiciones del cielo. Desde el campo, unos prismáticos 7x50 pueden ofrecernos unas 20 estrellas en una primera observación y más de 100 estrellas con un refractor de 120 mm. No he podido contarlas con un reflector de 200mm pues hay un fondo de estrellas de la onceava y doceava magnitud que da una sensación de plenitud y belleza al cúmulo insuperable.

En el centro del cúmulo aparecen varias alineaciones triangulares que le dan al cúmulo un encanto especial. En concretol una pareja de triángulos con configuraciones opuestas hacia el centro del cúmulo.

Durante marzo el cúmulo del Pesebre aparece alto sobre el horizonte una vez que se pone el Sol, a más de cincuenta grados sobre el horizonte con lo cual su observación es bastante asequible. Una magnífica oportunidad para observarlo y para disfrutar de esta joya del firmamento.